JORGE "CHINO" GONZÁLEZ
Licenciado en Artes con mención en Diseño Teatral por la Universidad de Chile. Ha trabajado en escenografía, iluminación y vestuario, participando en alrededor de ciento sesenta montajes teatrales. Fue parte de proyectos con la ex Compañía La Troppa, en obras como Pinocchio y Viaje al centro de la Tierra, y con la compañía RKO Fábrica de Sueños en montajes como El Ejecutor, En la soledad de los campos de algodón, Roberto Zucco y Taba Taba. También ha realizado diseño para ópera y ballet en el Teatro Municipal de Santiago y colaborado con CoArtRe en contextos carcelarios e inclusivos. En el ámbito académico ha impartido clases en la carrera de Diseño Teatral de la Universidad de Chile y en el Club de Teatro de Fernando González. Fue nominado al Premio Altazor 2014 por la obra Coronación.
NIJINSKA: SECRETO DE LA VANGUARDIA
Obra que celebra el legado de Bronislava Nijinska, pionera de la danza neoclásica y abstracta. Esta producción recorre la vida de Nijinska a través de un prólogo, cuatro escenas y un epílogo, mostrando cómo revolucionó la danza al fusionar lo clásico y lo contemporáneo. La obra retrata sus inicios en los Ballets Rusos, sus colaboraciones con artistas como Picasso, Stravinsky y Chanel, y su influencia en el ballet contemporáneo. Además, refleja las dificultades que enfrentó a lo largo de su vida, desde la huida de las guerras hasta la esquizofrenia de su hermano. Un homenaje a una mujer adelantada a su tiempo que cambió la historia de la danza.
FICHA ARTÍSTICA
DIRECCIÓN, CONCEPTO Y COREOGRAFÍA: Avatâra Ayuso
DRAMATURGIA: Ignacio Vleming
REPARTO: Edymar Acevedo, Mariselba Silva, Gustavo Echevarría, Felipe Arango, Henry de Carvalho, Simón Hidalgo, Laleska Seidel, María Lovero, Noelia Sánchez, María Dolores Salazar, Emmanuel Vazquez, Karen Chambers, Francisca Montenegro, Ethana Escalona, Cristopher Montenegro, Esdras Hernández, Mauricio Serendero, Carlos Inostroza, solistas y cuerpo de baile del Ballet de Santiago.
ESCENOGRAFÍA Y VESTUARIO: Jorge “Chino” González
ASESOR HISTÓRICO: Pablo Aharonian
ILUMINACIÓN: Ricardo Castro
MÚSICA: Sergei Prokofiev, Maurice Ravel, Robert Schumann, Claude Debussy, Constantino Gaito, Manuel de Falla, Igor Stravinsky y Camille Saint-Saëns
DIRECCIÓN MUSICAL: Christian Lorca
ARREGLOS MUSICALES: Žilvinas Smalys



Metodología
Esta obra fue por encargo del Teatro Municipal de Santiago, y fue el primer ballet clásico del diseñador, abordado desde una investigación histórico-estética sobre Nijinska y el constructivismo ruso. La idea rectora —tomada de la propia Nijinska— fue “movimiento y simplicidad”, donde el proceso partió con propuestas formales (sin color) para que la coreógrafa Batara se apropiara del concepto; luego se iteró en conjunto hasta consensuar materialidades, siluetas y usos en escena.
Fase inicial
La inmersión en referentes estuvo basado en Nijinsky, Diaghilev, Goncharova, Tatlin; y además en el contexto de los Ballets Russes. Se estudió la figura y práctica de Nijinska —en relación a la gestualidad, guantes blancos, carácter— y se definió un marco de trabajo que privilegiara lo funcional para la coreografía y la lectura plástica desde un espacio más íntimo y de sombras. Una hipótesis formal inicial derivó de la Torre de Tatlin —descomposición en espirales— como motor de “movimiento”.
Diseño
Este se inicia con la presentación de bocetos aprobados por Batara; luego la aplicación del desarrollo cromático y de detalle. Para la intérprete de Nijinska se trabaja un overol de seda azul —propio de los años ‘20 al ’50— como emblema de trabajo y modernidad. Para el cuerpo de baile femenino se usan vestidos base con teñido lateral —de grafito y marengo a perla— que cambia de lectura según el ángulo. Para el masculino se usa un pantalón tipo palazzo oxford de época y camisas de viscosa en perla. Se mantuvo la premisa de simplicidad y capas sobre el vestido base, con accesorios mínimos, como guantes.

Vestuario y escenografía Nijinska: Secreto de la Vanguardia- Jorge "Chino" González. Fuente Municipal de Santiago.
Realización
Se realizaron ensayos de factibilidad junto a un equipo interdisciplinario —tests 3D de la idea Tatlin con Eduardo Jiménez—. Por costos de producción se descartó la estructura cinética y se optó por soluciones escénicas de menor complejidad con fuerte trabajo de sombra. La producción final estuvo a cargo de la sastrería del Municipal —liderazgo técnico de Pablo Núñez—, con teñidos especializados en degradé lateral, corte y confección seriada —vestidos, camisas y pantalones—. Se realizaron ajustes de calce en pruebas y cierre en diálogo con requerimientos coreográficos. El resultado fue: un vestuario depurado, móvil y legible que traduce el ideario constructivista a escena sin perder funcionalidad.

