BELÉN ABARZA
Diseñadora escénica y directora. Es Licenciada en Artes con mención en Diseño Teatral por la Universidad de Chile y Máster en Práctica Escénica y Cultura Visual del Museo Reina Sofía y la Universidad de Castilla La Mancha. Ha trabajado durante más de quince años como escenógrafa e iluminadora en artes escénicas, colaborando con compañías como Teatro de Ocasión, Silencio Blanco y Teatro Versión Oficial, y con creadores como Mariana Muñoz, Cristián Plana, Tita Iacobelli, Jaime Lorca, Néstor Cantillana y Jesús Urqueta. Sus trabajos han formado parte de espacios y festivales como la Cuadrienal de Praga PQ2007, el Festival Dramático Víctor Jara y el Premio Ceres. En cine inició su trayectoria con la co-dirección del cortometraje Teo, reconocido con doce premios internacionales y más de ochenta selecciones oficiales.
PREFIERO QUE ME COMAN LOS PERROS
Prefiero que me coman los perros es una comedia oscura que explora las tensiones emocionales y mentales a través de la historia de Eugenia, una ex maestra jardinera que fue despedida tras un accidente laboral ocurrido hace diez años. Desde entonces, su vida ha dado un vuelco drástico: ahora se presenta como prostituta y busca desesperadamente la atención de su analista. Eugenia entabla una relación intensa con su psicóloga, quien también enfrenta sus propias crisis y trata de derivar a Eugenia a otro profesional, sin éxito. Las historias de estos personajes se entrelazan en un espiral de confrontación con su realidad.
La obra, inspirada en un hecho real ocurrido en Chile, presenta personajes afectados por un entorno laboral precario donde la negligencia y el sentimiento de fracaso actúan como hilos conductores. Temas como la soledad, el aislamiento y el anhelo de conexión se abordan en una puesta en escena que combina la crudeza de la historia con elementos tragicómicos. Prefiero que me coman los perros destaca por su capacidad de hacer dialogar la gravedad de las situaciones con un humor oscuro, ofreciendo una reflexión profunda sobre las cargas emocionales que todos enfrentamos.
FICHA ARTÍSTICA
DIRECCIÓN: Jesús Urqueta
PRODUCCIÓN: Ana Cosmelli
ELENCO: Nona Fernández, Monserrat Estévez, Cristián Keim, Nicolás Zárate
DRAMATURGIA: Carla Zúñiga
DISEÑO DE ESPACIO E ILUMINACIÓN: Belén Abarza
DISEÑO DE VESTUARIO: Tatiana Pimentel
DISEÑO SONORO: Álvaro Pacheco
DISEÑO GRÁFICO: Javier Pañella
VIDEO: Eduardo Bunster
REALIZACIÓN ESCENOGRÁFICA: Manuel Morgado y Nicolás Muñoz
FOTOGRAFÍAS: Andrés Lagos
PRENSA: Carlos Bonomini
TÉCNICO DE VIDEO: Francisco Herrera



Metodología
Abarza trabajó desde el primer día en ensayo junto al director Jesús Urqueta y el elenco, con una metodología que se fue definiendo en sala: observar, proponer y testear composiciones espaciales y ritmos de luz a medida que emergía el texto. La luz se concibió como eje narrativo (no solo ambiental), especialmente para materializar al “amigo imaginario” y para marcar quiebres dramáticos.
Fase inicial
Se detectó tempranamente el núcleo temático (salud mental, opresión, fantasmas del personaje) y se tradujo en un espacio de escala reducida y contenida. En ensayo, Abarza exploró progresivamente áreas acotadas (por ejemplo, 2,40×2,40 m; variantes de 2,00×2,50 y 1,80×1,80 m) hasta fijar la medida operativa del dispositivo. Paralelamente, definió que el “amigo imaginario” no sería un actor en escena, sino una presencia lumínico-audiovisual.
Diseño
Se propuso un dispositivo escenográfico de vidrio espía y planos espejados —“caja mental” de reflejos— con luminaria integrada (fluorescentes superiores para el clímax y un “doble fondo” para la sensación de infinitud). La estrategia lumínica privilegió la lateralidad constante (para preservar el efecto del vidrio espía) y reservó impactos puntuales de luz para los quiebres. El “amigo imaginario” se resolvió mediante proyección del intérprete en distintas escalas sobre/tras el dispositivo, generando una multiplicación fantasmagórica de la imagen.
Realización
El diseño se desarrolló con anticipación en taller (pruebas de materiales, maquetas y ensayos de fluorescencia y proyección) y se planificó para el Teatro del Puente (técnica limitada, montaje/desmontaje frecuente). En sala, la puesta operó con un parque lumínico austero (laterales como base; apoyos de color para la escena final), y se complementó en otras venues con equipamiento equivalente (elipsos cuando estuvo disponible) sin alterar el dispositivo. La coordinación con el cineasta Manuel Morgado para el contenido del “amigo imaginario” y con la realización de Manuel Morgado (Manuel Morgado) permitió ajustar espesores, fijaciones y mantenimiento del sándwich espejado, asegurando portabilidad y repetibilidad del montaje.

