ANDRÉS POIROT
Diseñador teatral chileno especializado en iluminación y sonido, formado en la École Nationale Supérieure des Arts et Techniques du Théâtre de París, donde se graduó en 1991. Su trayectoria incluye trabajos en diversos países, entre los que se encuentra Chile, Francia, España y Bélgica. Ha desarrollado su labor en iluminación para más de un centenar de montajes de teatro, danza y música en vivo, además de participar en giras y proyectos como diseñador y productor técnico. Ha colaborado con agrupaciones como Inti-Illimani y con el Ballet Nacional Chileno. Se desempeña también como consultor en implementación técnica y formación de equipos para recintos escénicos. Ha sido profesor en cursos y talleres en la Universidad de Chile, Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio de Chile y teatros regionales del Maule y Biobío.
LA METAMORFOSIS
Las metamorfosis, en la adaptación de Manuela Infante y Michael de Cock. Una revisión crítica de los mitos de transformación narrados por Ovidio hace 2.000 años. Esta obra explora cómo estos mitos, que desafían la frontera entre lo humano y lo no-humano, también ocultan patrones problemáticos de violencia contra mujeres, quienes son transformadas en animales o elementos naturales como castigo o escape, perdiendo su capacidad de hablar. En lugar de "darles voz", la adaptación busca cuestionar el concepto de "voz" como símbolo de agencia, y utiliza un paisaje sonoro experimental en el que las voces se convierten en entidades deshumanizadas. A través de cantos, murmullos y balbuceos, la obra desdibuja las fronteras entre humano y no humano, creando una experiencia sonora que perturba los límites tradicionales de la cultura occidental.
Las Metamorfosis de Ovidio es una especie de inventario de mitos de transformación que, hace ya 2.000 años, desafiaba la idea de una frontera estable que divide lo humano de lo no-humano. Pero lo particular –y lo problemático– es que estas transformaciones resultan, en su mayoría, a partir de escenas de violencia contra mujeres. Una mirada crítica al poema, realizada por los creadores Manuela Infante (Chile) y Michael de Cock (Bélgica), permite explorar más a fondo en cómo la noción de lo “humano” se estableció en los cimientos de la cultura occidental mediante la estetización de las formas de expulsión y violencia sexual reiteradas por siglos en la historia del arte occidental.
FICHA ARTÍSTICA
DIRECCIÓN: Manuela Infante
PRODUCTORA GENERAL: Tanja Vrancken
PRODUCTORA: Carmina Infante
ELENCO: Hannah Berrada, Luna de Boos, Jurgen Delnaet
TEXTO ORIGINAL: Ovidio
CONCEPTO Y GUIÓN: Manuela Infante
ADAPTACIÓN: Michael de Cock y Manuela Infante
DISEÑO ESCENOGRÁFICO Y DE ILUMINACIÓN: Luis Poirot
DISEÑO AUDIOVISUAL: Pablo Moisés
ASESORÍA DE GUIÓN: Kristin Rogghe
MÚSICA: Diego Noguera
TÉCNICA DE ILUMINACIÓN: Rocío Hernández
TÉCNICO DE SONIDO: Isabel Zúñiga
TÉCNICO AUDIOVISUAL: Jorge Velis
VESTUARIO: Nancy Colman
DIRECCIÓN DE ESCENA: Dina Dooreman
TRADUCCIÓN: Anne Vanderschueren (FR)
Una producción de KVS. Coproducida por: Fundación Teatro a Mil, La Rose des Vents - Scène Nationale Lille Métropole Villeneuve d’Ascq. Con el apoyo de Vlaamse Overheid, Región Alta de Francia.


Metodología
Invitado por la directora Manuela Infante para concebir espacio e iluminación en conjunto, el proceso partió con una investigación teórica sobre las metamorfosis y la pérdida/recuperación de la voz femenina en relatos clásicos. A partir de ese marco, se definió un guión técnico de “highlights” de luz y una gramática visual compartida antes del montaje, trabajando en sala con objetos, una luz general y diálogo continuo.
Fase inicial
Se sintetizaron tres imágenes matrices —bosque, museo de ciencias naturales con animales disecados y carretera con un cuerpo femenino violentado— como ejes dramatúrgicos y visuales. Visitas al Museo Nacional de Arte de Bélgica alimentaron el banco iconográfico. En paralelo, Infante realizó residencia de escritura y, con esos extractos, se alinearon decisiones lumínicas/espaciales.
Diseño
Se creó una “piel” de luz mediante series de conos móviles que generaban una trama orgánica (filtrado tipo “ramaje” no literal). Los pedestales de micrófono, multiplicados y modificados, funcionaron como bestiario mutable (entre lo disecado y lo vivo). Para la proyección de texto, se eligió tela de retroproyección negra (Optiblack) que permitía tipografías nítidas sin interferencia con contraluces, habilitando también juegos de sombras chinescas.
Realización
La pandemia interrumpió el montaje tras enfocar y grabar un set mínimo de cues; con ese material, el equipo en Bruselas remontó la planta y, vía Zoom, se afinó imagen por imagen con el director de luces local (Dimi), siguiendo el “esqueleto” de guion pactado. El resultado consolidó una escenografía-luz dinámica donde la proyección textual, la trama de conos y el bestiario de micrófonos articularon atmósferas y transiciones sin depender de maquinaria escénica pesada.

